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5 de abril de 2014

Tres amigos

INTRODUCCIÓN

La historia que voy a narrar trata sobre tres amigos que un día aburridos salieron a dar una vuelta por su pueblo. El pueblo era un poco solitario; es decir , que no vivía casi nadie.

HISTORIA

Había una vez tres amigos que vivían en un pueblo pequeño y solitario.

El primer amigo se llamaba David , era un chico alto de pelo moreno y un poco tímido. El segundo amigo se llamaba Pedro; era un chico bajito pero , a pesar de ser bajito, era el más valiente del grupo. La tercera era una chica llamada Silvia; era una chica amable y simpática.

Era un día aburrido en el que llovía. Cada niño estaba en su casa porque estaba diluviando. Entonces Pedro cogió el teléfono y llamó a David. Le dijo :"David, ¿te apetece salir a dar una vuelta aunque esté lloviendo? Nos vamos metiendo en los porches para no mojarnos. ¿Te parece buena idea?". David contestó que si. 

Cua ndo ya estaban juntos, fueron hacia la casa de Silvia y la chica salió con sus amigos. Se fueron a las afueras del pueblo y se metieron en un pequeño porche para ver si escampaba un poco. 

Los amigos, al ver que el cielo no cedía, decidieron seguir andando. Llegaron a una fábrica que estaba abandonada desde hacía unos veinte años. Los tres amigos entraron y Silvia decía que había escuchado un ruido al final de la fábrica. Pedro, que era el más valiente de los tres, fue sigilosamente al final. De repente vio que había una gotera y, el agua, al caer chocaba contra el porche de metal que había.

Los niños se encontraron una pelota y se pusieron a jugar. Después vieron una casa que era muy bonita, pero estaba abandonada. Entraron y había tres bicicletas preciosas. Los chicos se montaron, fueron hacía casa y, además, sorpresa, había dejado de llover y había salido el sol. Eso quiere decir que salió un enorme arcoiris. 

Los chicos se fueron hacia sus casas. Tuvieron una tarde con muchas sorpresas.

                                                              !!!!!!FIN¡¡¡¡¡

 

30 de marzo de 2014

Haciendo equitación en pony

Buenos días.

Hoy he ido a montar en pony con mi hermana, en la "Venta La Rubia", que está en Alcorcón.

Hacía mucho tiempo que no montaba y como tenía una clase pendiente y me apetecía, he ido.


Justo al llegar, había una gran sorpresa: la noche anterior había nacido un potrillo. Nos hemos quedado todos a verlo un poco y hemos empezado tarde la clase. Todo el mundo andaba preocupado porque el potro no se enganchaba a la tetilla de la madre. Es precioso y es alucinante ver cómo a las pocas horas de nacer ya se tenía en pie.
 
Además, han venido a trotar los caballos junto con los ponys, porque su pista estaba embarrada. Hemos tenido que ir casi galopando para seguir el paso de los caballos. También hemos estado saltando una barra y a mi hermana le daba un poco de miedo, pero al final todos hemos saltado.

Me ha gustado mucho la clase de hoy, han pasado muchas cosas.

Después de llegar a casa, me bajé con mi padre a sacar de paseo a nuestro perro, que se llama "Jack", y he jugado con él.

(Jorge)

22 de marzo de 2014

El partido del Leganés


Lo que os voy a contar lo hice el domingo pasado con unos amigos de clase; nos fuimos todos juntos a ver al club deportivo Leganés. El partido empezaba a las doce de la mañana con lo cual quedamos todos en la plaza Cataluña. 

Dos chicas vivían de paso a la que íbamos hacía el campo, asi que ellas no vinieron a la plaza como todos; nos eperaron en otro parque.

Mientras que  íbamos al campo, todos íbamos hablando de cosas del cole o de fútbol. 

Una vez que llegamos al campo, a la entrada, nos pidieron las entradas y que tirásemos los tapones a la basura por motivos de seguridad.

En el sitio dónde nos tocó sentarnos con las entradas que nos dio el cole fue detrás de  la portería; vamos, lo que se llama fondo norte. 

Cuándo los jugadores estaban calentando sólo estábamos nosotros con una familia más del Leganés y, antes de empezar el partido, llegaron un grupo de personas que estaban cantando todo el rato; con esos hombres nos lo pasamos muy bien.

Al final de la primera parte del juego todos fuimos al servicio.

 Comenzó la segunda parte y nosotros seguíamos cantando con las personas de nuestro  lado. 

Al final, el partido acabó cero a cero, pero lo importante fue lo bien que nos lo pasamos cantando y gritando.

(José Mª)

16 de marzo de 2014

Un día en... el campo del Leganés


Hola.

Este fin de semana no tenía muy claro qué preparar como trabajo, pero al final he decidido hacer una redacción sobre la experiencia que he tenido esta mañana.

Hoy, algunos amigos hemos ido a ver al C. D. Leganés con las entradas que nos dio la profesora. Lo que hemos ido han sido: Sergio, Noemí, Mario, Marcos, Sandra, Celia, Rubén y yo.

Lo hemos pasado genial porque hemos animado al "Lega" todo el partido, aunque al final han empatado a 0. A mí me ha gustado mucho el partido. Hemos estado cantando con una peña que ha estado animando durante los 90 minutos, aunque ni siquiera nos sabíamos las canciones. Nos hemos reído un montón y hemos conocido el campo. Mi padre me dice que ya me había llevado un par de veces de pequeño, pero yo no me acordaba.

Hacía un día buenísimo y entre la aventura, el sol que nos ha pegado y que hemos ido y vuelto andando (nos hemos ido en grupo todos juntos, sin adultos) cuando he llegado a casa estaba cansadísimo y no tenía ganas ni de comer. Pero cuando he visto la hamburguesa casera que me había preparado mi madre no me he podido resistir.

La verdad es que ha sido una bonita experiencia...

(Jorge)

23 de febrero de 2014

Caperucita Roja: un cuento distinto

Érase una vez una niña que tenía una abuela, pero esa abuela estaba muy mala, así que su madre le dijo a la niña:

- Dale esto a tu abuelita para que se mejore. Son tres manzanas, una sandía y cinco ciruelas.

La niña, encantada de darle eso a su abuelita, fue a darle con toda su alegría la comida que su madre había preparado.

Por el camino se encontró con muchos animalillos, pero cuando vio a ese pobre animalillo se dio cuenta de que tenía mucha hambre y le entregó tres ciruelas.

Cuando seguía se encontró con otros dos animalillos. A uno le regaló dos ciruelas y a otro tres manzanas.Y cuando se quiso dar cuenta ya solo tenía..., ¡una sandía! Se puso a pensar diciendo:

-Hay madre... Sóllo tengo una sandía de todo lo que tenía. ¿Que dirá mi abuela al saber que tenia todo eso y que volví con solo una cosa?

Siguió caminando cuando de repente se puso un lobo en medio. Estaba muy flaco y la niña le dio lo último que tenía: la sandía. Y el lobo, muy feliz, se fue con ella porque le había gustado la sandía que le dio. La niña de repente se alarmó porque se había perdido. El lobo,como había recorrido todo el bosque, se sabía muy bien donde estaba cada cosa y la llevó a la casa de su abuelita.

Al entrar la niña en la habitación de la abuelita, ella se puso muy contenta de ver a su nieta, pero la niña estaba triste porque no había traído nada para ella. Pero la abuelita la dijo que no pasaba nada y que con sólo verla ya se ponía mejor y le bajaba la fiebre. Además le dijo que estaba bien lo que había hecho porque había ayudado a todos los animalillos del bosque.

A los pocos días los animalillos hicieron un baile y una fiesta para la niña y como llevaba una chaquetita roja la llamaron "La Caperucita Roja". Y día a día los animalillos hacían algo para la niña.

(Alexander)

1 de febrero de 2014

Cuéntame una historia: "El videojuego"


Están en el salón dos niños jugando al Fifa 14 en la Xbox 360, cuando aparece la madre que les pregunta:

—Niños, ¿queréis merendar?

Y los niños, sin dejar de mirar a la pantalla, contestan:

—No.

La madre, vuelve a preguntar:

—¿Habéis terminado los deberes?

Los niños no contestan y siguen jugando a la Xbox:

—Te voy a ganar —dice uno.
—Nunca —dice el otro.

Y así todo el tiempo, vuelve la madre y repite la última pregunta:

—¿Habéis hecho los deberes? —levantando un poco la voz—. ¿Es que no me oís? —pero ellos siguen sin contestar.

Se oye varias veces cómo gritan: 

- ¡Gooooooool! 

 Y cuando el que pierde le propone al otro que si juegan la revancha, el otro contesta que sí y preguntaba:

—¿Qué ha dicho mamá?
—No lo sé —contesta el otro.

Finalmente, después de cenar se van a dormir.

Al día siguiente, cuando llegan al colegio, el profesor pide los deberes. En ese momento los niños recuerdan las preguntas de su madre. Ese mismo día el profesor les hace un examen sobre los deberes del día anterior y los dos sacan un cero patatero. 

Cuando se lo cuentan a su madre, les castiga sin la Xbox hasta que saquen un diez en tres exámenes seguidos de deberes. 

Así, los niños aprendieron a hacer caso a su madre y no jugar a la Xbox o cualquier otra máquina, hasta no haber cumplido con sus obligaciones...

Recordemos que existe el botón "Pausa".

(Jorge)

Cuéntame una historia: "El videojuego"


Paseaban unos niños por la calle con sus padres cuando pasan por una tienda de videojuegos.

Le dice con alegría un niño a su padre: "Papá ,papá. ¿Me compras ese juego para jugar con mis amigos?.

- Pero a ver, hijo. ¿Qué juego es?
- FIFA 14
- Lo siento, hijo pero cuesta mucho. Si quieres te lo pides para tu cumpleaños.

Cuando llegó su cumpleaños abrió el único paquete que había.

-Era el FIFA 14.

-Mamá, no voy a parar de jugar a este juego.

Al cabo de un mes.

-Iván deja de jugar ya, que estas sacando tan malas notas.
-No quiero.
-Pues estás castigado.
-Te voy a dejar sin jugar a ese juego a no ser que te pongas a estudiar.
-Vale, pero si termino me dejas jugar.
-Ya veremos.

(Víctor)

Cuéntame una historia: "La araña peluda"

Archivo: Victorian funnelweb.jpg 


Llevábamos 15 días perdidos en la selva cuando de repente una araña gigante y llena de pelos nos obligó a detenernos.

Pasó una hora, pero la araña seguía sin dejarnos pasar.

- Creo que quiere que nos muramos de hambre, porque no se mueve ni hacia delante ni hacia atrás - dijo mi compañero Juan.
- Pues entonces, ¿qué hacemos? - pregunté.
- Debe de haber alguna manera de sobrepasarla - dijo en tono pensativo.
- Ya pero, ¿cómo? - insistí.

Entonces se le iluminó la cara.

- Creo que - empezó a explicarme - si nos separamos y cada uno va por un lado no sabrá a por quien ir.

Decidimos que era la mejor y la única opción que se nos había ocurrido. Juan fue por el lado derecho de la araña y yo por el izquierdo. La araña no sabía a por quién ir así que conseguimos escapar.

Al final conseguimos salir de la selva y quién nos iba a decir que de esa aventura se inventaría un juego llamado "araña peluda".

(Mario)

Cuento descolocado: "Los tres gatitos"


Había una vez un pollito que vivía en un bosque, tan tranquilo. Su casa estaba hecha de madera y tenía una chimenea muy larga. Llegaron al bosque tres gatitos muy malos y vieron esa preciosa casa. Enseguida empezaron a rugir sus tripas; solamente pensaban en zamparse al pobre pajarillo.

Comenzaron a planear cómo conseguir a su presa: uno de los gatos era muy astuto, trabajador y pícaro, era el de color negro llamado Black; otro era Pinker, de color rosa, habilidoso, gracioso, rápido y juguetón y el último era blanco como la nieve y se llamaba Bolita, éste era regordete, torpe y vago.

Se juntaron para elaborar un plan. Bolita tuvo la idea de intentar entrar por la ventana, pero todas estaban cerradas. Black tuvo una brillante idea: intentar cavar un agujero y entrar por debajo de la casa. Consiguieron entrar, pero en cuanto dieron un paso, vieron que había sembrado el suelo con chinchetas y salieron haciendo "fú" como los gatos.

Pinker decidió que esperarían con paciencia en el tejado a que saliese el pollito para entrar por la puerta y sorprenderle en su habitación. Estuvieron esperando hasta que la puerta se abrió, pero no salió nadie y decidieron entrar. Pensaron que la abrió el viento.

Subieron a su habitación y se encontraron un bultito en la cama. Cuando quitaron la sábana para comérselo, era un cojín. Sorprendidos, se dieron la vuelta y allí estaba el pollito, sartén en mano y... ¡zas! ¡zas! ¡zas!... Volvieron a salir zumbando de allí y no volvieron jamás.

¡¡¡Colorín, colorado, este cuento se ha acabado!!!

¡¡¡Colorín, colorete, por la chimenea se va un cohete!!!

¡Ssssssssssssssssssssssssssssssss...!

Basado en el cuento Los tres cerditos.

(Jorge)

Cuento descolocado: "Los tres pollitos"


Érase una vez tres pollitos que vivían en un bosque.

Un día una hormiga les dijo que al bosque había llegado un gato. Los pollitos no se lo creyeron pero cuando volvieron a casa vieron la zarpa de un gato.

Rápidamente el más pequeño propuso que cada uno se hiciera una casa pero que fuera fuerte porque si no el gato la destruiría.

 El mayor era el más vago e hizo una casa con paja. El mediano la hizo con madera y el mas pequeño se la hizo con ladrillos.

Al día siguiente el gato fue a la casa del hermano mayor. Empezó a arañarla hasta que se derrumbó. El pollito empezó a correr hasta que llegó a casa del hermano mediano. Cuando el gato llegó empezó a arañarla hasta que se derrumbó.

Los dos hermanos salieron corriendo a casa del hermano menor. Cuando llegó el gato empezó a arañarla pero no se derrumbó. Entonces se le ocurrió entrar por la puerta trasera, pero el hermano pequeño ya se había imaginado que intentaría eso, así que puso encima de la puerta una jarra con agua fría.

Cuando el gato entró, la jarra se cayó provocando que el gato huyera y que no volviera por allí.

Basado en el cuento Los tres cerditos.

(Mario)

Un caso paranormal


Érase una vez dos niños que vivían con sus padres en una casa algo pequeña y tenían pensado venderla para comprar una más grande, pues a los niños les gustaba jugar y no tenían espacio.
 
Leonardo era algo mayor que Enrique y le gustaba leer, jugar a los videojuegos y al ordenador. A Enrique lo que más le gustaba era buscar bichos, ir al parque y jugar con sus amigos.

Por fin sus padres encontraron una casa que tiene jardín y es grande. Cuando entraron, lo primero que hicieron fue mirar y elegir su habitación. Por fin se deciden y cada uno escoge una. Todas con vestidor y baño, adiós las esperas y las peleas para ver quien entra el primero.

Al día siguiente sus padres se fueron a comprar y ellos se quedaron solos. Decidieron hacer unas cuantas partidas en la consola y fueron a buscarla en las cajas, que todabían estaban en el garaje, con algunos muebles y otros trastos.

Fue cuando al pasar por el pasillo vieron en el espejo una persona mayor, con gafas y pelo gris. Del susto se les olvidó de jugar, pero pensaron que alguien había entrado en la casa. Al día siguiente, cuando salía de su baño, vio un mensaje: "¡MARCHAOS DE AQUÍ!" 

Los niños creian que era una broma, ya que se acercaba Hallowen. Pero cada día iban sucediendo cosas y sus padres decidieron abandonar la casa. Entonces se encuentraron frente al fantasma, que resultó ser su tatarabuelo Pero un día, al reconocer algunas fotos, vio una en la que aparecía él y fue cuando habló con ellos de su vida y decidió no volver a molestarles.

(Iván F)